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domingo, 10 de enero de 2010

Los españoles entre los peores puestos en salud bucodental


Estudios recientes han situado a España en una de las primeras posiciones en la lista de países europeos que peor cuidan su salud bucodental. Según el último estudio de Prevención e Higiene realizado por Clínicas Vital Dent, los mayores de sesenta años son los españoles que menos acuden a revisar su salud bucodental de manera periódica. En este informe se advierte de que el envejecimiento oral genera problemas de salud, como el síndrome de boca seca, problemas de hipersensiblidad en los dientes y aparición de caries radiculares, entre otros.


     La mala salud bucodental de los mayores se debe entre otros factores a la aceptación generalizada de que con el avance de la edad es inevitable la pérdida dental, al miedo al dentista y a la falta de concienciación sobre los hábitos que más perjudican la salud bucodental.

     Los músculos y la mucosa oral de las personas mayores se atrofian con mayor facilidad, al igual que las glándulas salivales, que al producir una secreción más pobre desencadena el síndrome de la boca seca o xerostomía (lo que les da problemas para masticar, tragar, saborear alimentos o hablar).  Asimismo, las encías se retraen con el tiempo, exponiendo zonas que no están protegidas por el esmalte, como las raíces, lo que provoca una mayor propensión a sufrir hipersensibilidad en los dientes. Las encías suelen perder la parte más firme y adherida al diente, lo que aumenta la probabilidad de perder piezas dentales. También la pieza dental puede sufrir cambios respecto al tamaño, la forma y el color, y es común que el diente disminuya de longitud, se desgaste la superficie externa, presente una coloración más oscura y aparezcan grietas del esmalte.

     Estas personas son también más propensas a sufrir caries debido a la desmineralización por los ácidos derivados de ciertas bacterias de la placa y es frecuente la aparición de caries radiculares por la exposición de la raíz del diente.

     Para prevenir todo esto una de las prioridades que debemos tener es educar a los más pequeños en hábitos saludables. Paola Beltri Orta, vocal de Odontopediatría de la Comisión Científica del Ilustre Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Madrid considera que "la higiene de la boca debe empezar incluso antes de que erupcionen los primeros dientes”. Esta especialista recomienda "acudir al primer encuentro con el dentista, sobre todo si ya han erupcionado todos los dientes temporales”.

     El doctor Mariano Sanz, decano y catedrático de Periodoncia de la Facultad de Odontología de la Universidad Complutense de Madrid, asegura por su parte que "los cuidados bucales de los españoles han mejorado ostensiblemente aunque siguen siendo deficientes ya que la atención bucal en nuestro país continúa siendo fundamentalmente curativa y restauradora, con muy poco énfasis en los aspectos preventivos". Según Sanz, "el ciudadano acude al dentista fundamentalmente por molestias y dolor o cuando la falta de dientes o su aspecto le ocasiona un problema de interacción social o de calidad de vida. Esto hace que los niveles de consumo de productos de higiene bucal sigan siendo en nuestro país de los más bajos de Europa".

lunes, 14 de diciembre de 2009

El rol de la mujer cuidadora en la sociedad española


Un estudio realizado por el Grupo de Estudio del Paciente Pluripatológico y de Edad Avanzada de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) en el marco del Proyecto Profund (modelo PROnóstico y de predicción FUNcional Desarrollado para pacientes pluripatológicos en España) ha revelado que el perfil de la persona cuidadora corresponde en su mayoría a las mujeres, un rol social clave y poco reconocido entre las españolas.

Entre los principales obejtivos de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) está el  de mejorar la atención del paciente pluripatológico y a los ancianos, así como la calidad de la asistencia que se presta a esta población. Es por ello por lo que ha llevado a cabo el Proyecto Profund, para "avanzar en el conocimiento científico de la supervivencia y deterioro funcional de los pacientes pluripatológicos", en palabras del Dr. Máximo Bernabeu-Wittel, coordinador del proyecto.

    Así, el Dr. Javier García Alegría, presidente de la Fundación Española de Medicina Interna (FEMI), afirma que a través de este estudio se ha realizado una aproximación a la figura del cuidador, llegándose a la obtención de datos reveladores “que confirman una realidad sociofamiliar indiscutible que se había apuntado con cierta timidez en estudios más pequeños de centros sanitarios individuales”.

PERFIL DEL PACIENTE Y DEL CUIDADOR

En este proyecto han participado un total de 1.632 pacientes y más de cincuenta investigadores de treinta y seis hospitales españoles.

   Las conclusiones a las que se han llegado son las siguientes:

  • Algo más de la mitad de estos pacientes requieren de la figura de un cuidador, que la mayoría de las veces suele ser una persona próxima. Habitualmente ésta es una mujer de la familia y el paciente recibe los cuidados en el domicilio familiar. 
  • La relación más frecuente entre el cuidador y el paciente es la de padre/madre - hija, dándose este parentesco en un 43,2 % de los casos analizados. Le siguen el de esposa (40% de las ocasiones), profesional contratado (9,1%) y por último un familiar de segundo grado (7,7% de los casos).
  •  De los 1.632 participantes, 890 (más de la mitad) presentaban un importante nivel de dependencia, por lo que requerían de la figura del cuidador. 
  • De estos 1.632 pacientes, 1.186 contaban con la ayuda de esta persona cuidadora, que en un 81% de los casos era una mujer, de una edad media entre los 41 y los 50 años. 
  • La conclusión final es que suelen ser las esposas y/o hijas las que asumen el rol de cuidador, y lo hacen en el domicilio familiar. 

    Pero además en la actualidad, las mejores condiciones de vida y el avance de la medicina han propiciado que en los países desarrollados la esperanza de vida sea mayor, por lo que el número de personas que conviven con una o varias enfermedades crónicas durante muchos años también se ha incrementado, convirtiéndose así en pacientes pluripatológicos. En un estudio realizado en 2006, se constató que las personas de entre 65 y 74 años tienen una media de 2,8 problemas o enfermedades crónicas, alcanzando 3,2, entre los mayores de 75 años.

    Según el Dr. Bernabeu-Wittel, “Estos datos deben hacernos reflexionar sobre cuestiones importantes como la igualdad de género, el rol clave que desempeñan las cuidadoras de pacientes frágiles en nuestra sociedad, el escaso reconocimiento institucional y social de este rol, y las implicaciones y connotaciones que supone”.

FUENTE: VADEMECUM.ES

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